Vicente Varó: “El asesor tiene una oportunidad de oro con los nuevos canales para hacer visible el valor añadido que aporta”

Vicente Varó, Chief Communications Office de Finect, la red social de bolsa y mercados para inversores, asesores financieros, gestores de fondos o sicavs, profesionales de la inversión y empresas, será el encargado de moderar la mesa redonda de EFPA Congress que analizará el creciente protagonismo del universo fintech y su influencia en el trabajo diario de los profesionales del asesoramiento financiero. Varó cree que el fintech tiene un nivel alto en nuestro país y que aporta eficiencia al sector, incrementa la competencia y mejora la oferta de servicios para el consumidor.

Sobre la influencia en los asesores, Vicente Varó señala que:

“deberían verlo como una oportunidad porque les permitirá aumentar las oportunidades de acceder a nuevos clientes, generar una mayor cercanía, de mejorar los procesos y el reporting…”

 

fintech

 

 ¿En qué nivel está el universo fintech en España con respecto al resto de países de su entorno?

 

Creo que un nivel alto. En los últimos años han surgido numerosas iniciativas que están ofreciendo soluciones de valor para el consumidor de servicios financieros. La cifra asciende a 312, en concreto, según el último mapa fintech español elaborado por Finnovating. Y con ideas prácticamente en todos los eslabones de la cadena de servicios bancarios y financieros. Quizá falta un ‘unicornio’ que genere más notoriedad en torno al sector, pero hay buenos mimbres para que, antes o después, acabe sucediendo.

 

¿Qué problema puede resolver o acarrear el fintech para el sector financiero? ¿Y en el caso específico de la banca privada?

 

Creo que, sobre todo, aporta eficiencia al sector, incrementa la competencia y mejora la oferta de servicios para el consumidor. En el caso específico de la banca privada, ofrece herramientas y tecnologías que pueden mejorar tanto el control de las inversiones, como la comunicación, la transparencia y la eficiencia en precios. También permitirá poder acceder a un tipo de clientes para los que el asesoramiento personal deja de ser rentable por su bajo patrimonio. Sólo será un problema para quienes no sepan adaptarse al cambio ni demostrar al cliente que pueden aportarle valor frente a las nuevas alternativas que surgen que además, en el caso de la banca privada, suelen tener costes mucho más reducidos.

 

¿Estos nuevos players del sector financiero deben ser vistos como una competencia directa para los asesores o como una oportunidad para mejorar la profesión?

 

Deberían verlo como una oportunidad. Inevitablemente, muchos proyectos serán competencia, pero otros les solucionarán problemas, les aumentarán radicalmente sus oportunidades de acceder a nuevos clientes, de generar una mayor cercanía, de mejorar los procesos y el reporting…

 

¿Cómo puede aprovechar un asesor esas nuevas herramientas fintech para mejorar su relación con el cliente? ¿Es compatible el asesoramiento personal con los roboadvisors?

 

En Finect hicimos una encuesta con esta pregunta y casi el 80% de los encuestados prefería una solución híbrida: tecnología pero también asesoramiento personal. Muchas personas necesitan servicios de asesoramiento y lo saben, pero no saben ni por dónde empezar. El asesor tiene una oportunidad de oro con los nuevos canales y las redes para mostrarse, hacer visible el valor añadido que realmente aporta, conocer mejor a sus clientes actuales y potenciales y, en definitiva, hacer crecer su negocio.

 

¿Serán están nuevas plataformas la solución más factible para los ahorradores con menos patrimonio?

 

Sí, desde luego, cubren un tipo de inversor que se estaba quedando huérfano por los cambios en la regulación y el mercado. Pero estos servicios no sólo se dirigen a ese perfil, sino que pueden resultar útiles para cualquier patrimonio.

 

¿Quién tendrá más éxito en el largo plazo, las tecnológicas que ofrecen servicios financieros o las soluciones digitales de las propias entidades “tradicionales”?

 

En un sector como el financiero, donde es tan importante la confianza y la seguridad, el poder del reconocimiento de la marca tradicional da un tiempo de ventaja muy valioso a las entidades tradicionales en esta carrera. Pero las tecnológicas tienen a su favor su mayor agilidad y dinamismo para satisfacer las necesidades del cliente. Me cuesta pensar en que en los próximos 2-3 años la foto del sistema vaya a cambiar mucho en las grandes cifras, pero si pienso a 10 años vista, no tengo ninguna duda de la gran transformación que veremos. Esas nuevas marcas, que hoy no son tan conocidas y precisan ir generando confianza y reputación, pasarán poco a poco a formar parte del paisaje financiero y desaparecerá la ventaja actual de la entidad tradicional.