Entrevista a Unai Ansejo: “El valor añadido de un asesor financiero tradicional es la cercanía con su cliente”

El consejero delegado de Indexa Capital, Unai Ansejo, nos ha concedido una entrevista con motivo de su intervención en la mesa sobre “El creciente protagonismo del mundo Fintech” que tendrá lugar en el marco de EFPA Congress en Sevilla (26 de octubre a las 12:10h.). Ansejo compartirá mesa con un panel de expertos de alto nivel: ¡no puedes perderte el programa del encuentro!

 

A grandes rasgos, ¿cuáles son los retos y próximas tendencias en el entorno fintech?

 

Las empresas fintech tienen dos retos importantes a medio plazo. Por un lado, deben afianzar y hacer crecer la base de clientes que han conseguido desde cero y, por otro lado, deben afrontar este crecimiento desde la rentabilidad. En Indexa, contamos con más de 110 millones de euros bajo gestión de más de 4.600 clientes y esperamos llegar a nuestro punto de break even a lo largo del próximo año 2019.

 

¿Estos nuevos players del sector financiero deben ser vistos como una competencia directa para los asesores o como una oportunidad para mejorar la profesión?

 

Las empresas de gestión de activos con un fuerte componente tecnológico son, sin duda alguna, una buena noticia para los inversores, que ahora tienen una forma barata y sencilla de acceder a inversiones de bajo coste y diversificadas, algo que, hasta ahora, era accesible sólo a unos pocos.
Los asesores financieros tradicionales deben poner en valor su valor añadido y utilizar estas nuevas empresas como herramientas en su proceso de asesoramiento. El principal valor añadido que ofrece un asesor financiero es la cercanía con el cliente y el conocimiento detallado de sus particularidades, esto es lo que deben poner en valor. Por contra, el proceso de asignación de activos y selección de inversiones sería más eficiente y, por tanto, más rentable siendo implementado por una empresa como Indexa. Como ejemplo, Indexa pone a disposición de sus clientes los planes de pensiones más baratos dentro de su categoría de España. Los asesores pueden utilizar estos planes para incrementar la rentabilidad esperada de sus clientes.

 

¿Es compatible el asesoramiento personal con los roboadvisors? ¿Cómo puede aprovechar un asesor esas nuevas herramientas fintech para mejorar su relación con el cliente?

 

Es perfectamente compatible, de hecho ya se está haciendo. Algunas EAFIs asesoran a sus clientes recomendandoles que utilicen la gestión de Indexa para la parte de su cartera destinada a replicar índices con bajo coste. Para otras partes de la cartera, las que buscan batir al mercado, o explotar ciertas ineficiencias, la EAFI recomienda otras gestoras especializadas en ello. Por tanto, el valor de la EAFI es diseñar a alto nivel la cartera del cliente y explicársela de primera mano al cliente. El valor de los gestores automatizados es solucionar, de forma muy eficiente, problemas de inversión.

 

¿Serán están nuevas plataformas la solución más factible para los ahorradores con menos patrimonio?

 

Las nuevas plataformas son ideales para todo tipo de clientes independientemente de su patrimonio. Por ejemplo, en Indexa, un cliente puede empezar a invertir a partir de 1.000€ en una artera de fondos, o de 50€ en una cartera de planes de pensiones. Lo que es bueno para un patrimonio de 10.000 euros lo es también para un cliente de 10 millones de euros.

El tipo de carteras que ofrece Indexa, por ejemplo, hasta ahora estaba limitado a clientes institucionales, porque la mayoría de los fondos que incluimos en nuestras carteras tienen una inversión mínima de 5 millones de euros (clases institucionales de Vanguard). Con Indexa, hemos puesto a disposición de todos los clientes una cartera con diversificación y costes institucionales, así que el beneficio lo disfrutan tanto los altos como los bajos patrimonios.

 

¿Quién tendrá más éxito en el largo plazo, las tecnológicas que ofrecen servicios financieros o las soluciones digitales de las propias entidades “tradicionales”?

 

En España estamos viendo como varias entidades tradicionales lanzan sus propios servicios de gestión automatizada. La mayoría de estos servicios son simplemente nuevos canales de captación para los fondos tradicionales. Estos fondos son de elevado coste, los mismos que han estado utilizando las entidades para la gestión del ahorro de sus clientes. Por tanto, no han entrado a competir en precio realmente con los nuevos actores como Indexa.

La razón que subyace a esto es que las entidades definen el precio del servicio de gestión en función de los costes que tienen y no en función del valor que aportan. Es prácticamente imposible que las entidades tradicionales lleguen a ofrecer un producto competitivo a sus clientes con las elevadas estructuras de coste que tienen.